Jue, Jun 29 2017 10:45:09am
Text Size

log ut

escudorep

  • DSC_0046___1.jpg
  • DSC_0046_copia.jpg

Profesores

RELATORIAS DE LAS 5 MESAS DE TRABAJO:


Relatoría Mesa No. 1
Multi, pluri, inter y transdisciplinariedad en la FCHA

César Augusto Fonseca
María Cristina Ovalle (relatora)
Diego Andrés Varela
Luis Fernando Rozo

La reflexión en torno a las disciplinas y al tipo de vínculos que se establecen entre ellas cobra especial relevancia para la FCHA por, al menos, dos razones: la primera tiene que ver con los llamados que se hacen, desde distintos sectores académicos a la articulación teórica y metodológica de las distintas disciplinas alrededor de problemas que, por su complejidad, demandan un abordaje que incorpore múltiples miradas y herramientas de análisis. La segunda, tiene que ver con la oportunidad que representa la construcción del PEF, así como su Plan de Desarrollo, para construir colectivamente acuerdos sobre temas fundamentales que pasan, entre otros aspectos, por la manera en que se construye y se apropia el conocimiento en el campo de las ciencias sociales, las humanidades y las artes.

La comisión encargada de abrir la discusión sobre el tema de las disciplinas y sus conexiones, expresadas en conceptos como multidisiciplinariedad, pluridisciplinariedad, interdisciplinariedad y transdisciplinariedad, ha considerado importante que, como punto de partida para comprender el sentido que adquiere cada uno de ellos en el contexto del PEF y el papel que habrán de desempeñar en los procesos de formación, investigación y proyección social, se reconozca la experiencia acumulada por la Universidad en este tipo de debates. De esa experiencia, el programa Profesional en Ciencias Sociales constituye un importante antecedente, que debe ser tenido en cuenta pues representa un primer acercamiento de la Institución a una propuesta de formación que, al menos en su formulación, aspiraba a la formación interdisciplinaria de profesionales en este campo del conocimiento.

Igualmente, se ha considerado importante adelantar una discusión que problematice la idea, ampliamente difundida, de la existencia de fronteras claramente delineadas entre las disciplinas que tienen por objeto de estudio al ser humano y a la sociedad. Se consideró que las obras fundacionales de las ciencias sociales descansan sobre desarrollos teóricos cuya procedencia puede situarse en varias disciplinas cuya convergencia hace posible la fundamentación de la sociología y la economía política, para citar dos ejemplos.

De manera que es necesario avanzar en la comprensión de la manera en que se han configurado los límites entre las distintas disciplinas, a partir de una reflexión que reconozca los orígenes de cada una de ellas. Sobre esta base, se precisa una indagación acerca de la evaluación de los conceptos objeto de esta reflexión, a saber: disciplina, multidisciplinariedad, pluridisciplinariedad, interdisciplinariedad y transdisciplinariedad. Estos han evolucionado significativamente y su desarrollo en el campo de las ciencias sociales y las humanidades nos alerta acerca de la importancia de reconocer esta evolución, para construir acuerdos que permitan aplicar y contextualizar estos conceptos en el ámbito de la formación y la investigación.

Son múltiples los autores que pueden servir a esta tarea. Max Neef, (2004), por ejemplo, propone entender la multidisciplinariedad como la convergencia de diferentes disciplinas para el tratamiento de un determinado problema de investigación, de una forma tal que –a diferencia de la pluridisciplinariedad- no se establezcan vínculos de cooperación entre ellas. Propone igualmente, entender esta cooperación que sí tiene lugar en los trabajos pluridisciplinarios, como un ejercicio estrictamente horizontal que no supone el liderazgo de ninguna de las disciplinas involucradas, liderazgo que sí es un rasgo distintivo de la interdisciplinariedad. Por su parte, y de acuerdo también con Gibbons (1997), la transdisciplinariedad ("Modo 2" de producción de conocimiento, según su propuesta) es asumida como una forma de articulación del trabajo académico e investigativo en torno a problemas de una complejidad tal, que el concurso de las distintas disciplinas en su abordaje y desarrollo, deja en un segundo plano las fronteras existentes entre dichas disciplinas, al punto de sugerir que aquellas se difuminan, pues el acento está puesto en el problema y no en las particularidades de los aportes realizados por cada una.

Max Neef y Gibbons, otros autores han elaborado propuestas en este sentido, que es preciso identificar. Por esta razón, la comisión propone el desarrollo de un seminario permanente que permita la reflexión sistemática sobre estos elementos, pues esta no se agota en el trabajo de una comisión o en la formulación de definiciones taxativas. Igualmente, se consideró necesario precisar de qué manera se constituyen las relaciones de tipo conceptual y metodológico en tres niveles: dentro del ámbito mismo de las ciencias sociales, con respecto a las otras disciplinas y áreas del conocimiento y con respecto a las necesidades sociales que interrogan permanentemente a la formación universitaria, con el fin de incorporar elementos que contribuyan a nutrir el PEF y el ejercicio mismo de la responsabilidad que tiene la Facultad con la formación integral en la Universidad.

A juicio de esta comisión, y para finalizar esta primera y muy esquemática aproximación, se formuló una pregunta que puede contribuir a esclarecer el rumbo de la discusión que debe iniciarse: ¿es posible la práctica efectiva de la inter y la transdisciplinariedad en la formación universitaria de pregrado, bajo qué condiciones y con qué propósitos?, pregunta que debe ser abordada en el contexto de una clara comprensión del sentido de la educación superior en un contexto que exige de modo permanente la incorporación de nuevos modos de producción y circulación del conocimiento, en la investigación y la formación.

Referencias

GIBBONS, M. et al (1997). La nueva producción de conocimiento. La dinámica de la ciencia y la investigación en las sociedades contemporáneas. Colección Educación y conocimiento. Editorial Pomares-Corredor, Barcelona.

Max-Neef, M. (2004). Fundamentos de la transdiciplinaridad. Universidad Austral de Chile, Valdivia.

Relatoría Mesa No. 2
La FCHA y los conceptos de Humanismo, Humanidades, Ciencias Sociales y Artes

Efraín Herrera
Jesús Gamboa
Hernán Clavijo
Jorge Wilson Gómez
Pierre Díaz
Fernando Cruz
Andrea Pantoja (relatora)

Se propone inicialmente centrar la reflexión en torno a tres ejes: teoría, institucionalidad y representación. En el primero se integran los referentes conceptuales en torno a conceptos como humanismo, humanidades, ciencias sociales y artes. El segundo tiene que ver con la indagación sobre el lugar del humanismo, las humanidades, las ciencias sociales y las artes en los espacios institucionales de educación, y en el ultimo, consistiría en una reflexión crítica sobre la construcción, existencia y circulación de estereotipos alrededor de tales nociones, saberes, y practicas vinculadas a tales campos: humanidades, ciencias sociales y artes. Estos tres ejes, atravesados por una visión histórica y contextual que permita ver los actores y procesos, y así determinar las intenciones, los alcances e implicaciones que su uso e implementación conllevan.

Antes de dar inicio a la reflexión, el profesor Gómez considera pertinente centrar la exposición de referentes teóricos sobre lo que cada uno de los participantes de la comisión ha construido, se trata entonces de encarar el trabajo de pensar las humanidades, las ciencias sociales y las artes desde el lugar de enunciación propio de cada docente, en otras palabras, partirnos del ejercicio de autonomizar el discurso, entendiendo por autonomía la praxis individual.

La primera reflexión parte del Efraín Herrera, quien inicia preguntando ¿qué legitima la existencia de un ethos humano en una universidad? Para dar respuesta a esta pregunta el profesor realiza un recuento histórico del lugar de la artes en la UT, haciendo énfasis en el modo como "fueron eliminadas" las artes de la institución, modo marcado por la violencia sobre las obras y el cierre del programa de Bellas Artes. Este hecho, es desde el punto de vista del docente, un punto de partida que no debemos olvidar, pues la FCHA aparece hoy, como una de las más grandes y en continuo crecimiento. El paso de esa violencia a esa ausencia y posterior resurgimiento de las humanidades y las artes nos ubica en un complejo panorama que necesariamente ha de ser abordado a partir del esclarecimiento de una noción fundamental: lo humano y la reflexión antropológica que debemos dar. El profesor Herrera plantea una propuesta para pensar en las humanidades y las artes en la UT, esta propuesta sale de lecturas y reflexiones de la mano de autores como Heller, Fromm, Fahuerbach, Marx y Marcus, de este último, trae a escena la idea de considerar lo humano a partir de esferas. Estas "esferas de la humanidad", son a criterio del docente, elementos claves para pensar localmente las humanidades, las artes y las ciencias sociales. Cinco son estas esferas: 1. Trabajo-lenguaje-pensamiento. 2. Sociabilidad. 3. Conciencia. 4. Universalidad. 5. Libertad. La tarea a emprender sería la de pensar que puede y que queremos que signifique cada una de esas esferas y cómo podríamos incorporarla en el proceso educativo.

A esta reflexión de la que se presentan sólo los rasgos más destacados, sigue la realizada por el profesor Pierre Díaz. El docente manifiesta que efectivamente es necesaria una reflexión teórica sobre categorías y conceptos, pero que dicha reflexión no puede realizarse a la ligera, necesita de disposición y tiempo, es como diría el profesor Hernán Clavijo, una tarea de largo aliento. Asumir tal tarea implicaría consideran como mínimo 600 años de producción teórica, pero lejos de ser imposible, la tarea resulta viable y necesaria a la luz de un conocimiento cabal del modo como pensamos y actuamos en humanidades, artes y ciencias sociales. Pero el profesor Díaz considera que es importante y pertinente ocuparnos de la reflexión teórica que se realiza en el continente americano, especialmente en el sur. En el contexto de los pueblos y culturas de América, la noción de humanidad y por ello la de humanismo tiene otra naturaleza, responde a otras necesidades, se ajusta a otros criterios de existencia. Lo humano tendía que ver más con el estar que con el ser y esta diferencia conceptual es ya una diferencia contextual que necesariamente y considerando las características regionales de la UT, deberíamos asumir. En consecuencia, la formación humana, los campos de las humanidades, las ciencias sociales y la artes debería y podrían estar atravesadas por el propósito de vivir bien, un poco a la manera como los aimaras entienden tal proceso, pero evidentemente partiendo de la realidad local, regional y nacional. De este modo, el profesor Díaz propone indisciplinar, un poco recogiendo lo planteado por Walsh y Santiago Castro Gómez (comp) (2002), las ciencias sociales, o más concretamente, indisciplinar la FCHA, agregaría, que se trata de indisciplinar también el currículo.

La conversación de la comisión concluye por efectos de tiempo en este momento. No sin antes hacer circular algunos textos, entre ellos el texto de Sloterdijk: Normas para el parque humano (2000)

Relatoría Mesa Nro. 3
La investigación en la FCHA

Beatriz Jaime
Rosa López
Francisco Arias (relator).
Fabio Sandoval
Lizandro Angulo
Ricardo Pérez

Esta mesa trabajó sobre cuatro temas generales: Tema 1. Comité de investigaciones y sus relaciones con el Comité Central de Investigaciones de la Universidad. Tema 2. Papel de la investigación en la formación profesional. Tema 3. Grupos de investigación. Tema 4. Lo que constituye la investigación en la Facultad.

Tema 1. Comité de investigaciones y sus relaciones con el Comité Central de Investigaciones de la Universidad:

A este respecto se planteó la necesidad de conformar este comité en la FCHA con el fin de incidir sobre las políticas de investigación en la Universidad, sobre todo en torno a la definición y proposición de líneas de investigación acordes a los temas y problemas de investigación propios de los programas que se ofrecen en la Facultad; esto con el propósito de visibilizar y conseguir mayor reconocimiento del tipo de investigación que podría desarrollarse con base en los objetos de estudio que nos caracteriza. En todo lo anterior se propone autocontrol, crear canales de comunicación para informar sobre convocatorias, seminarios, simposios, congresos, conversatorios, etc. Organizar las publicaciones de la Facultad y asesora en términos del alcance de la difusión del conocimiento científico a la población. Se propone contribuir en la revisión crítica de las políticas de Colciencias, en función del cambio que propician las ciencias sociales, humanas y las artes. En términos de las contribuciones al conocimiento por parte de los profesores, se invita a revisar la política del Comité Institucional de Asignación y

Reconocimiento de Puntos-CIARP con el fin de lograr su eficiencia y hacer que sea más eficaz.

Tema 2. Papel de la investigación en la formación profesional:

El grupo se preguntó acerca del tipo de producción que puede hacerse diferente a lo estatuido por Colciencias. En este ítem se planteó la necesidad de vincular la investigación en los procesos curriculares, conseguir que la investigación deje de ser una rueda suelta o un anexo en el currículo hasta conseguir que ésta sea eje articulador del mismo, pues se piensa que todos los docentes investigamos en el aula, dado que la investigación es un constitutivo de la actividad docente, es decir, ésta da identidad al docente; en este sentido, se cree que hay que sistematizar lo que el docente hace en el aula para evidenciar o visibilizar los procesos investigativos que generalmente no se presentan ni muestran como resultado de la actividad docente. Ejemplos pueden ser los pequeños escritos que producen los maestros con el fin de lograr mayor claridad temática y problemática en sus estudiantes, los que pueden ser mostrados como procesos investigativos válidos como apoyo a la docencia. Asimismo, para que estos trabajos sean reconocidos se necesita revisar los formatos de presentación de resultados de investigación. Se pide hacer acompañamiento en el manejo técnico de idiomas extranjeros para presentar resultados en eventos internacionales, pues no es indispensable, aunque sí deseable, el dominio del idioma para comunicar estos trabajos dado que la comunidad científica lo que hace es dar apoyos para hacer más comprensibles los trabajos de los investigadores; esta estrategia se presenta como un dispositivo válido para vincularse en redes científicas de investigación, o asociaciones internacionales con el fin de alcanzar una mayor interculturalidad.

Tema 3. Grupos de investigación:

Estos se ven como muy desarticulados y la propuesta es dinamizarlos, robustecerlos para lograr visibilidad dentro y fuera del sistema Colciencias. Particularmente se hizo énfasis en el asunto de establecer su relación con los programas de postgrado y los diferentes procesos académicos para articularlos. Otro tema que interesa al grupo es el de posibles proyectos de investigación en la facultad, según programas.

Tema 4. Lo que constituye la investigación en la Facultad:

En esta parte se conversó, nuevamente, sobre el carácter curricular de la investigación y se propuso que los programas puedan responder a las preguntas: ¿qué investigan? ¿qué pueden investigar? ¿qué es necesario investigar? Se acordó que estas preguntas se deben responder incluyendo el cómo se investiga, con qué métodos y mediante qué metodologías, con el fin de propiciar la realización de un diagnóstico de la Facultad, a este respecto, que permita pensar, en prospectiva, sobre lo que es necesario cambiar e implementar para responder adecuadamente a las necesidades de cada uno de los programas en el campo de la investigación.

Relatoría Mesa Nro. 4
Perspectiva de Género, Otredad y Alteridad en la FCHA y en la UT

Noelba Millán
Ana María Castro (relatora)
Oscar Ayala

La discusión comienza con los siguientes materiales de insumo:

  • Munevar, Dora Inés. "Metáforas e inequidades universitarias". En: Boletín anual # 2. Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Humanas, Escuela de Estudios d género. Pp. 76-85.
  • ACUERDO 035 DE 2012 (Acta 01 del 21 de febrero). "Por el cual se determina la política institucional de equidad de género y de igualdad de oportunidades para mujeres y hombres en la Universidad Nacional de Colombia".

En base a la discusión de estos textos identificamos la necesidad de hacer énfasis en: qué no es el enfoque de género, ya que consideramos que existe falta de claridad conceptual sobre dicho enfoque, lo que hace que se comprenda de manera errada y se generen prejuicios. Así mismo, consideramos importante hacer evidentes algunas de las maneras como se identifican las inequidades, discriminaciones y exclusiones por razón de género, edad, etnia, pertenencia regional, formación, etc. que se presentan día a día en nuestra Facultad y en la Universidad. Ello nos llevó a la enunciación de algunas propuestas para que el PEF realmente tenga enfoque

de género y enfoque diferencial.

Enfoque de Género: Lo que es y lo que no es

Como su nombre lo indica, es una mirada, una perspectiva que debe estar de manera transversal en todos los aspectos que contemplaría el PEF. Ello que implica un reto adicional ya que muchas veces mencionamos una "perspectiva transversal" pero no se concreta, solo se enuncia en lo escrito. Por ello, el enfoque de género no es algo que se agrega simplemente para que los documentos queden "políticamente correctos", sino que implica compromisos y responsabilidades por parte de todas las personas involucradas en la puesta en marcha del PEF, y no sólo de unas o unos "expertos en el tema". El enfoque de género no se reduce ni es igual a "mujer", sin dejar de reconocer que existe históricamente una discriminación hacia las mujeres por su condición y posición de género. El enfoque de género pone en cuestión las relaciones de poder que existen entre los géneros y las maneras como configuramos nuestras relaciones y nuestras acciones cotidianas basadas en unos estereotipos de género que no se cuestionan. No es una perspectiva que concibe a los hombres como "los enemigos", ni es contra ellos, pero sí implica que los hombres reconozcan sus privilegios de género, deconstruyan su masculinidad hegemónica y den sus propias luchas, entre las que esta identificar, qué su identidad de género también ha sido socialmente construida e impuesta, y por tanto los condiciona.

El enfoque de género implica a todas las personas independientemente de su identidad de género. Es decir que no sólo somos mujeres o hombres, somos mucho más que esta marca, incluso podemos no identificarnos como tal. Estamos hablando entonces de una perspectiva que va más allá de lo individual y sitúa el problema en las construcciones sociales que son funcionales al sistema patriarcal y capitalista. Uno de los aspectos que consideramos fundamentales, es que este enfoque es difícil de asumir realmente, porque implica preguntarnos por las relaciones de poder y los privilegios que en particular ostentan los hombres, y algunas mujeres que actúan como si el sistema sexo/género no existiera, es decir, no es sólo un problema conceptual sino una práctica política cotidiana que pasa por transformar actitudes y comportamientos que hemos normalizado y que nos da un poder que no estamos dispuestos/as a soltar. El enfoque de género no se reduce a decir o escribir "las y los" o "todas y todos", no es un agregado de letras. Por el contrario, el uso del lenguaje incluyente y no sexista bien utilizado es justamente un avance que demuestra el compromiso y la importancia que realmente se le da al asunto.

Tampoco es sustituir la palabra mujer o mujeres por género, como si fuera más "neutral", ya que cuando sea necesario habrá que hablar de las situaciones de las mujeres en particular, así se asume una postura no una impostura. No es victimizar a las mujeres, ni considerarnos sujetas siempre vulnerables, es reconocer que por nuestra condición y posición de género hay muchas situaciones que sí nos ponen en riesgo de vulnerabilidad: Lo importante aquí es identificar dichas situaciones para desnaturalizarlas y enfrentarlas, como el caso de las violencias contra las mujeres, por ejemplo. Proponemos entonces ASUMIR el enfoque de género como paradigma de análisis y acción sobre el cual podemos enfrentar y acabar con desigualdades y discriminaciones. Ello implica que sea un eje transversal del PEF que se concreta en acciones que a su vez van transformando el ejercicio institucional, académico y cotidiano en nuestra Facultad.

¿Cómo se Identifican las Inequidades, Discriminaciones y Exclusiones?

En actitudes naturalizadas, ósea actitudes que nos parecen normales y que no cuestionamos, que van desde el desconocimiento del trabajo que realizan las mujeres en la FCHA (y en la Universidad), el trato a las estudiantes y a las trabajadoras, los chistes sexistas, hasta el acoso sexual, entre otros. La división sexual del trabajo, que implica una valoración diferente y negativa no solo al trabajo que realizan las mujeres sino a los roles que han sido feminizados, como el trabajo del cuidado, así como sobrevalorar el trabajo que realizan los hombres, desconociendo que todos los diferentes trabajos y roles que tenemos en la Facultad son fundamentales, ninguno es más importante que otro.

En el lenguaje también se identifican las inequidades, discriminaciones y exclusiones, no basta, como ya hemos sostenido, con agregar "todas y todos" o "las y los", además que cuando se intenta hacerlo es generalmente mal usado el lenguaje incluyente y no sexista. Los comentarios sexistas, los acosos callejeros denominados "piropos", la forma como se le habla a las mujeres trabajadoras de la Facultad y a las alumnas, entre otros aspectos, indican cómo son nuestras relaciones de género. Otro aspecto es el hecho de que, aunque efectivamente cuando las mujeres accedemos a algún rol en la Facultad no tenemos de entrada barreras institucionales, si debemos enfrentar los imaginarios y prejuicios social y culturalmente adquiridos, por ello además de hacer nuestros trabajos debemos, por el hecho de ser mujeres, estar demostrando continuamente que "si podemos". El asunto se complejiza aún más si somos negras/os, indígenas, venimos de otras regiones del país, tenemos orientaciones sexuales no hegemónicas o somos jóvenes, entre otros aspectos que imponen barreras que nos son muchas veces explícitas pero que sabemos que devienen de esta interseccionalidad que nos constituye. El hecho de que tanto en la Universidad como en la Facultad no hay mujeres en cargos en decisión nos dice mucho de nuestros roles y de la valoración del trabajo de las mujeres en la Universidad.

Otro hecho es que no tenemos consciencia de género pues tanto hombres como mujeres nos relacionamos sin hacer consciente y sobre todo sin cuestionar nuestro lugar en la sociedad por el hecho de haber nacido en un cuerpo sexuado en femenino o en masculino, por eso naturalizamos muchas situaciones que deben ser por el contrario reprochadas. Un aspecto preocupante son las violencias contra las mujeres, que se dan de todo tipo en nuestra Facultad y en la Universidad: violencia física, sexual, psicológica, simbólica, económica, etc. Preocupa en particular el acoso sexual y laboral que parece ser una práctica recurrente frente a la que existen un silencio cómplice y una falta de reconocimiento institucional que permita enfrentar y acabar con esta violencia, lo que se refleja en que las mujeres que viven estas situaciones no encuentran apoyo para la denuncia y predomina el miedo que incluso las lleva a cambiarse de Facultad, a renunciar o a abandonar sus estudios.

Existen obstáculos de entrada y permanencia para estudiantes, profesoras y administrativas, que por su triple jornada (estudiante, trabajadora, cuidadora, madre, activista, compañera, etc.) no pueden realizar sus labores plenamente. Es necesario pensar en la influencia de las responsabilidades domésticas, todavía adjudicadas en muchos casos exclusivamente a las mujeres, en el desempeño estudiantil y laboral. A los límites culturales que tenemos frente a estos temas y problemas se le suman los límites institucionales, como la falta de claridad en las normativas, la estructura administrativa, las condiciones para el desarrollo profesional y de formación.

Existen unas barreras invisibles -el denominado "techo de cristal"- que repercute en las oportunidades para la continuación de la formación profesional, así como en el ascenso laboral. Hay falencias en el reconocimiento del mérito académico de las mujeres, que se refleja entre otros aspectos en el avance lento y limitado a la formación posgradual. Son evidentes las resistencias para hacernos preguntas y movernos de nuestros lugares de comodidad, y sobre todo de transformar actitudes. Es necesario hacernos la pregunta por quién es el "otro" por qué es "otro", frente a qué es "otro", que implica ser "otro" "otra"... Los estereotipos de género y las desigualdades por clase, raza, etnicidad, capacidad, edad, orientación sexual, entre otras, son limitantes que afectan la toma de decisiones académicas, administrativas, profesionales, investigativas, en este caso sobre los temas y problemas que consideramos "relevantes" o no, por ejemplo.

Algunas propuestas para que se concrete el enfoque de Género y el enfoque diferencial en el PEF de la FCHA

Empezar por cruzar la perspectiva de género con otras marcas identitarias (clase, raza, étnia, edad, capacidad, orientación sexual, etc.) para construir un enfoque basado en la interseccionalidad que lleve a que nuestras acciones, políticas, normativas tengan enfoque diferencial, de lo contrario estaríamos pensando una Facultad constituida por personas "homogéneas" y perderíamos la potencia de la diversidad.Hablar de las mujeres y los hombres, no de "la mujer" o "el hombre" que es reflejo de un estereotipo de género que deberíamos superar, para reconocer, por el contrario, la diversidad de formas como construirnos eso de ser mujeres o ser hombres y reconocernos como personas más allá de un género, y así superar la idea de si respondemos o no al estereotipo sobre el cual se basa erróneamente el reconocimiento.

Identificar nuestras relaciones de poder y deconstruir nuestros privilegios. Todas las actividades en todos los niveles que desarrollemos deben basarse en el respeto, la dignidad, el reconocimiento de la otra y el otro, con una ética del cuidado. Proponer y realizar acciones afirmativas, en particular acciones de prevención, detención y acompañamiento frente a las violencias contra las mujeres, promover la denuncia y la restitución de los derechos vulnerados, para que primen los derechos de las mujeres víctimas de violencia y no de los victimarios, sea cual sea su cargo.

Prácticas académicas y administrativas que reconozcan las diferencias de género, edad, orientación sexual, etnia, clase, situación de discapacidad, orientación sexual, etc. Reconocer, valorar, potenciar las diferencias, para no interpretarlas como desigualdad. Promover la participación en cargos de dirección y representación de manera realmente equitativa.

Promover la igualdad de oportunidades para mujeres y hombres que supere los desequilibrios por razones de género, es decir, que este enfoque oriente las decisiones en todos los niveles.

Realizar procesos de formación con todas y todos los integrantes de la Facultad sobre los temas aquí abordados.

Incorporar en los programas cátedras, electivas, asignaturas, seminarios, proyectos de investigación, planes curriculares, etc., que permitan promover el enfoque de género y el enfoque diferencial en la formación, así como en las actividades académicas de la Facultad. Producción de conocimiento e investigación, empezando por un análisis de la situación de la equidad de género en la UT, y en cada Facultad. Así mismo, clarificar conceptualmente el tema

e ir incorporando los avances que teóricamente de van desarrollando.

Promover espacios de comunicación y divulgación para transformar imaginarios frente al género y el enfoque diferencial. Fomentar acciones que eviten la segregación por género, en la docencia, la investigación, la proyección social, las prácticas profesionales y laborales. Igualdad de oportunidades de acceso y ascenso de las servidoras públicas. Reconocimiento equitativo de las mujeres y hombres en todas la normatividad. Uso adecuado del lenguaje incluyente y no sexista en todos los escenarios y documentos. Construir estrategias para acabar con el uso de estereotipos. Contar con estadísticas institucionales con enfoque de género y enfoque diferencial, que nos permitan ver el avance o retroceso en el tiempo. Flexibilidad en los horarios para las trabajadoras que por su condición de género tienen responsabilidades de cuidado.

Avanzar en el conocimiento de la situación de las trabajadoras y estudiantes de la Facultad para generar acciones afirmativas que permitan su desarrollo profesional y de formación sin obstáculos, por ejemplo una guardería.

Conclusiones

Nos queda una preocupación frente a este tema que se refleja en el interés y la importancia que le damos al mismo en este proceso de discusión y creación del PEF, esto lo vemos con claridad en la conformación de la comisión y las actitudes frente a las propuestas. Así mismo, queremos insistir en que si realmente vamos a asumir el enfoque de género y la interseccionalidad con todo lo que ello implica, para que no se quede sólo en palabras agregadas a un documento, necesitamos comprometernos todas y todos con este ejercicio, desde lo más cotidiano hasta las transformaciones institucionales.

Relatoría Mesa Nro.5
Proyección Social de la FCHA y de la UT

Esta mesa estuvo compuesta por algunos miembros del comité de proyección social de la UT. La relatoría fue presentada por el decano, Germán Calderón.

En este grupo se comenzó por estudiar la o las políticas y/o reglamentación fundamental que rige las acciones en torno a la proyección social en la UT. Así pues, la política de proyección social está reglamentada por el Acuerdo 137 del año 2008, por medio del cual se creó el Comité Central de Proyección Social. Sin embargo, en la actualidad la UT ha incluido la proyección social o compromiso social como eje del plan de Desarrollo. Así pues, la modificación de dicha política se encuentra en discusión en el Consejo Académico. Seguidamente, se plantea la necesidad de entender que la FCHA debe participar activamente en la construcción de dicha política y que además debe incidir en la construcción de la política, toda vez que nuestra facultad resulta tener una importancia fundamental en muy diversos proyectos de intervención social.

Quedó planteada una pregunta en relación con la puesta en marcha de una eventual nueva política de proyección social. La primera de ellas tiene que ver con entender la manera como las actividades ligadas a proyección social representarían estímulos para los profesores de la universidad en términos de tiempo y de remuneración. Esta pregunta se plantea entendiendo que la docencia y la investigación están representadas y planteadas en las jornadas laborales de los docentes en términos de tiempo y dinero para su desarrollo. Sin embargo, la proyección social no está considerada claramente en el desarrollo de la labor de los profesores.

Por último, en la mesa se plantea la necesidad de revisar la discusión sobre el significado de los términos "proyección social" y "extensión", discusión actual en la asociación colombiana de universidades ASCUN.

 pdf download
Eres el Visitante No. 4122101

  

       colciencias      

  canalzoom logoSiembratalento  comite ambiental fodesep2   logo-jovenes-en-accion 1 LOGOS MIINCULTURA 2015 POLICROMIìA VERTICAL